La cantidad de la valiosa agua potable consumida por persona en los países desarrollados es imponente llegando casi a los 180 litros cada día. Entre 40 y 50 de ellos fluyen tan sólo por la taza del inodoro. Otros 50 litros corresponden al baño, ducha y aseo corporal. La lavadora se traga unos 25 litros; y el resto se emplea para beber, cocinar, limpiar, regar y otros menesteres.
Según datos de Naciones Unidas, cada día mueren unas 25 mil personas como consecuencia de una mala gestión del agua. En gran parte del mundo este recurso está sometido a despilfarro, vertidos industriales y urbanos, contaminación de origen agrícola y otros elementos negativos que afectan notablemente la calidad, tanto de las aguas superficiales como subterráneas.
Piensa también, que el consumo de otros productos o servicios también contribuye a un incremento del gasto indirecto de agua. El agua es imprescindible para producir alimentos, pero también para regar los campos de algodón de tus vaqueros, para refinar el combustible que los ha traído hasta tu casa o para fabricar la bolsa de plástico de la tienda. Haz un consumo responsable y reducirás tu gasto de agua indirecto.
Consumo indirecto del agua:
Producto
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Consumo de agua
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1 l. gasolina
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10 litros
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1 kg. azúcar
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100 litros
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1 kg. tejido estampado
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120 litros
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1 kg. acero
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150 litros
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1 kg. papel
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250 litros
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1 kg. aluminio
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1.300 litros
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1 kg. plástico
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2.000 litros
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Afrontar el crecimiento de la población y garantizar el acceso a alimentos nutritivos para todos exige una serie de medidas a las que todos podemos contribuir con lo siguiente:
- consumir productos que hagan un uso menos intensivo de agua;
- reducir el escandaloso desperdicio de alimentos; nunca se consume el 30% de los alimentos producidos en todo el mundo y el agua utilizada para producirlos se pierde definitivamente;
- producir más alimentos, de mejor calidad, con menos agua;
- llevar una alimentación saludable.